Mediante una combinación de agua, aire y abrasivos a muy alta presión, el hidroarenado permite la limpieza profunda de cualquier tipo de superficie. Puede aplicarse en fachadas, pisos y superficies metálicas, entre otros, para eliminar graffiti, restos de pintura, y suciedad acumulada con el paso del tiempo.Se trata de un sistema libre de polvo, que no contamina el ambiente y no genera residuos de ningún tipo.